mandalas en la escuela

  • Amplía la mirada de la realidad de nuestros centros y dota a los educador@s de herramientas propias y prácticas con las que acompañar de una forma más serena, auténtica y empática.
  • Desarrolla la capacidad creadora y el pensamiento divergente.
  • Desarrolla las competencias sociales, corporales y emocionales.
  • Fomenta un clima de paz interior, salud y bienestar.
  • Genera  un clima de colaboración y confianza entre la escuela y la familia.
  • Aporta  herramientas para resolver problemas de relación, de aprendizaje y de conducta.
  • Promueve la creación de un clima de apoyo, igualdad, tolerancia y respeto, libre de juicios.
  • Aumenta la confianza y seguridad en un@ mism@, en los demás y en el mundo.
  • Favorece el desarrollo integral al trabajar con el hemisferio derecho: potencia la intuición, sensibilidad, espontaneidad y creatividad.
  • Aumenta la motivación, la vitalidad y favorece la reconexión con la vocación del docente.
  • Favorece la educación desde el conocimiento de la naturaleza del niñ@ y sus estados evolutivos , según los principios metodológicos de la Pedagogía Waldorf.
  • Desarrollo de la conciencia, la atención plena y el espíritu critico.
  • Potencia la inteligencia intrapersonal e interpersonal.
  • Crea un puente entre lo individual y lo colectivo: favorece el sentimiento de unión con los demás desde la creación colectiva y el compartir emocional.
  • Favorece la empatía y apertura de corazón.
  • Permite desarrollar un autoconcepto ajustado, mejorando el autocuidado y  la autoestima.
  • Favorece las relaciones personales sanas e igualitarias.
  • Favorece el saber estar y disfrutar del presente, aquí y ahora, aumentando la capacidad de atenciónconcentración y relajación.